La técnica de Distéfano, de las sucesivas capas superpuestas, que van creciendo desde adentro, es el modelo del sufrimiento que sale y desborda, haciéndose presente desde una raíz muy íntima. El cuerpo y su torsión espasmódica sólo son encarnaciones de una ola de dolor que se apodera de él y lo retuerce como si fuera chatarra…