me gustaba el espacio nuevo planteado, así que lo descarté. Y lo primero que se me ocurrió fue hacer una instalación en el paredón del ferrocarril y colgando cuadros míos en las fachadas [...]
Luego vino el proyecto Lanín [...] Con un grupo de veinte ayudantes gestionamos cambiar las veredas y las casas fue necesario revocarlas, blanquearlas y recién después pintarlas. Se mantenían las molduras, los relieves de las casas lisos, de modo de conservar el estilo arquitectónico y resaltarlo con un color muy fuerte [...] Sin ser propiamente un trabajo que busque explícitamente ser político, hay una actitud de algún modo política en él, o si se quiere social [...]
– ¿Cómo son tus intervenciones artísticas hoy?
[...] Las intervenciones pueden ser de tipo efímero o no, como por ejemplo mis trabajos realizados en Lanín, en el Abasto o el Discépolo en Callao y Lavalle. También he realizado un trabajo para las madres de Plaza de Mayo en Montes de Oca y Pedro de Mendoza. En el espacio de la ciudad intento no realizar tantos murales, sino que mi obra se adapte a lo que hay [...]
– ¿Qué pretendés transmitir con tu obra?
Busco plantear un arte que sea cercano [...] A veces con el arte pasa que no se entiende, entonces es común que el espectador tome distancia de ese placer simple. El barrio brinda la posibilidad de restituir ese lazo roto y volver al arte más cercano, fundar una relación más íntima con el arte [...]