[...] En octubre de 1976, Juan Carlos Distéfano exhibe, por primera vez, un conjunto de esculturas en las que trabajaba la compresión del cuerpo desde los límites y las transparencias del poliéster reforzado. El mudo II, Telaraña II, y Procedimiento condensan una trama de sensaciones que se resuelven en la forma y en la imagen. El material y la forma se anudan, las tensiones del cuerpo exploran las tensiones del bloque, y la forma, en su misma estructura, trabaja sobre la idea de la violencia. Un referente que en una ciudad ocupada por procedimientos, desapariciones y muertes violentas, dejaba de ser un tema universal para convertirse en la forma de experiencias cotidianas, cercanas, directas. [...]