Marino Santa María nació en Buenos Aires en 1949. Estudió en las escuelas de arte Manuel Belgrano y Prilidiano Pueyrredón [...]
– ¿Qué es lo que estás haciendo actualmente?
Los trabajos que estoy haciendo actualmente son dos: el Pasaje Discépolo que es una intervención en el jardín de infantes de la Escuela 9 que tiene aproximadamente 30 m de largo por 2 m de alto y que es una alegoría a la Porteña que fue la primer locomotora que pasó por allí [...]
El desafío es entonces salir del mural y transformarlo en una intervención urbana. ¿Qué significa la intervención? Trabajar sobre una arquitectura existente [...] La característica de estas intervenciones es que de algún modo quedan consolidadas no son obras efímeras [...]
– ¿Y cómo empezaste con el arte público?
Yo entré al arte público por una propaganda en Mar del Plata de proyecciones sobre los muros. En el año 90 hago un proyecto para hacer las proyecciones en Buenos Aires. Como en el 91 me ofrecen el rectorado, ese proyecto quedó relegado [...] Después quise hacer serigrafías en los antiguos colectivos y no lo hice porque después cambiaron de formato. Después busqué dónde hacer la obra de los espejos y como no me dieron las paredes externas del Museo Nacional de Bellas Artes, lo hice en Lanín [...]
– ¿Qué fue lo que hizo un éxito de este proyecto? ¿La difusión o la necesidad?